Estando un día en clase sobre
Santa Teresa de Jesus, (Centro de Espiritualidad La Fonte) el Padre Eugenio
Guruchaga de la OCD, me dijo que tenía una inquietud sobre mi admiración por
Santa Teresa de Jesus, les respondí porque UNA MUJER QUE HIZO Y HACE MUY BIEN
SU TAREA y luego tuvo la fineza de oírme por casi dos horas, entonces llegue
a casa y escribí todas las razones que al a el le conté. 1)
SANTA TERESA DE
JESUS, INVITADA ELEGIDA A mi entender, la mejor
forma de comprender la vida de un santo discípulo de Jesucristo, es leyendo
los Evangelios, como es lógico, es la vida Evangélica la que lleva al camino
de la santidad, pues allí están las enseñanzas que nos dejo Jesús, a fin de
que las hagamos nuestra para ir al encuentro con el Señor. En el Evangelio
según san Mateo, 22, 1-14, la invitación a las bodas del hijo de rey,
encontramos que cuando el rey (Dios), entró para ver a los comensales,
encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta y le pregunto
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?". Lo que
esta representando esta pregunta, es que este invitado no esta investido de
la gracia, la piedad, la bondad, la justicia y la fe, y como este permaneció
en silencio, entonces el rey, (Dios) dijo a los guardias, (los ángeles):
"Átenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá
llanto y rechinar de dientes". Porque muchos son llamados, pero pocos
son elegidos. Pensemos en Sin embargo lo
triste es ver como los invitados, hay
muchos, están muy preocupados de muchos problemas o situaciones que acaparan
su atención o consideran que es más importante y con ello renuncian a la
posibilidad de participar en el festín de Así es, como en esta
parábola, nos quiere enseñar nuestro Señor Jesús, como Dios hace todo lo
necesario para que vayan muchos invitados a su fiesta, Santa Teresa, entendió
bien esta invitación, y ella la ha extendido a gente de toda índole, sin
distinción ni por raza, ni por su situación socio-económica, sexo o edad, si
es bueno o si su conducta es reprobable, para ella, todos valen para trabajar
por el Reino Pero el Señor, nos
advierte que no todos serán elegidos y una de las condiciones, depende de
cómo llegue en su actitud el invitado, con recogimiento y humildad, dice
Santa teresa: “Hay que tratar de entender cómo debemos ejercitarnos mucho en
la humildad” (Camino, 17), porque este puede ser un pecador que ha asumido de
corazón el arrepentimiento y busca la gracia de Dios, con la esperanza de su
bondad y misericordia, y así es seguro que puede ser bien recibido, porque El
Señor que ve los corazones, El sabrá bien como atender con amor compasivo.
Como también puede suceder, que alguien crea que va revestido de gran bondad,
pero su corazón no abandona la soberbia, se cree superior a muchos en
sabiduría, domina la teología como nadie, es celoso de los preceptos, pero si
no tiene amor por sus hermanos y sin distinción, y no hace nada bueno por sus
semejantes, puede que no sea favorecido, porque muchos son llamados, pero
pocos los elegidos.
2) SANTA TERESA, COMPAÑERA DE FE Dentro de los
elegidos por el Señor, para que sean honrado como santos, esta santa Teresa de
Ávila, reformadora del Carmelo, Madre de las Carmelitas Descalzas y de los
Carmelitas Descalzos; "mater spiritualium" (título debajo de su
estatua en la basílica vaticana); patrona de los escritores católicos y
Doctora de En el año 1975,
vivía yo por aquel entonces en Madrid, viajamos con mis padres de formación
católica a Ávila, ellos estaban muy emocionado por haber venido desde Chile a
visitar el lugar de nacimiento de santa Teresa del Niño Jesús, ahora
viajábamos a conocer donde había nacido Santa Teresa de Avila, yo conocía muy poco de ella y toda mi
relación era a través de la lectura de san Juan de En esa visita, por
primera vez llego a mis manos un libro sobre Cuando leía un
Evangelio, me aficionaba por buscar que opinaría santa Teresa de ese relato,
y no era una tarea fácil, no tenia a mano ningún libro de concordancias que
me ayudara, pero escarbando encontraba lo que quería. Algunas desilusiones
tuve con mi exégesis, cuando le pregunte a un sacerdote si estaba bien la
interpretación y la concordancia, y me dijo que si, pero era obra de mi buena
voluntad hacia la santa, ya que ella no era muy teóloga y muy conocedora de
los Evangelios, esta explicación fue extraña para mi. Pero así fue, como
también me encontré con una religiosa de
3) SANTA TERESA, EFICIENTE TRABAJADORA DE LA VIÑA DEL SEÑOR Evangelio
según san Mateo, 20, 1-16 [1] Aprendan algo
del Reino de los Cielos. Un propietario salió de madrugada a contratar
trabajadores para su viña. [2] Se puso de acuerdo con ellos para pagarles una
moneda de plata al día, y los envió a su viña. [3] Salió de nuevo hacia las
nueve de la mañana, y al ver en la plaza a otros que estaban desocupados, [4]
les dijo: «Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo». Y
fueron a trabajar. [5] Salió otra vez al mediodía, y luego a las tres de la
tarde, e hizo lo mismo. [6] Ya era la última hora del día, la undécima,
cuando salió otra vez y vio a otros que estaban allí parados. Les preguntó: «
¿Por qué se han quedado todo el día sin hacer nada?» [7] Contestaron ellos:
«Porque nadie nos ha contratado». Y les dijo: «Vayan también ustedes a
trabajar en mi viña». [8] Al anochecer, dijo el dueño de la viña a su
mayordomo: «Llama a los trabajadores y págales su jornal, empezando por los
últimos y terminando por los primeros». [9] Vinieron los que habían ido a
trabajar a última hora, y cada uno recibió un denario (una moneda de plata).
[10] Cuando llegó el turno a los primeros, pensaron que iban a recibir más,
pero también recibieron cada uno un denario. [11] Por eso, mientras se les
pagaba, protestaban contra el propietario. [12] Decían: «Estos últimos apenas
trabajaron una hora, y los consideras igual que a nosotros, que hemos
aguantado el día entero y soportado lo más pesado del calor». [13] El dueño contestó
a uno de ellos: «Amigo, yo no he sido injusto contigo. ¿No acordamos en un
denario al día? [14] Toma lo que te corresponde y márchate. Yo quiero dar al
último lo mismo que a ti. [15] ¿No tengo derecho a llevar mis cosas de la
manera que quiero? ¿O será porque soy generoso, y tú envidioso?» [16] Así
sucederá: los últimos serán primeros, y los primeros serán últimos». Reflexión Nos dice el Dios en
este Evangelio que quiere dar a la llega último lo mismo que al que llega
primero, y se pregunta ante el cuestionamiento de algunos si no tiene derecho
a disponer de sus bienes como le parezca, y alega ¿Por qué tomas a mal que yo
sea bueno?. Esta parábola es
propia de los Evangelios de Mateo, y es necesario hacer algunas precisiones
del ambiente en la cual esta tomada, a fin de poder destacar la enseñanza que
desea dejar. Un señor dueño de
una viña necesita jornaleros, según se relata, solían reunirse en la plaza
algunos desocupados, entonces no era difícil contratarlos. Este propietario sale
a buscar operarios en diversas horas del día, y lo hacía cuando el trabajo
requería los servicios ya desde la mañana. Los judíos dividían
el día, desde la salida del sol hasta el ocaso, en doce horas. Pero el uso
ordinario utilizaba normalmente las horas de tercia (de las nueve al
mediodía), sexta (del mediodía hasta las tres) y nona (desde las tres a la
puesta del sol). Aquí sale este dueño
de la viña a buscar operarios muy de madrugada, luego volvió a salir a media
mañana, a medio día y a media tarde. Al caer la tarde salió de nuevo y,
encontrando todavía a otros. Entonces vemos algo
que nos llama la atención, a los jornales que contrata a primera hora, trata
con ellos un denario por día, a los que contrata a media mañana le dice que;
les pagaré lo que sea justo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando
todavía a otros, es decir, algunos estaban todo el día de ociosos. A ellos
les dice: "¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?".
Ellos les respondieron: "Nadie nos ha contratado". Llegada la tarde, el
señor manda a su administrador que llame a los viñadores y les dé su salario.
Se decía en Pero, al pagarse los
jornales, a todos se les daba “un denario.” Y los que habían ido a trabajar a
la viña en las primeras horas, y que habían cargado con más trabajo,
murmuraban contra el dueño porque había igualado a todos en el jornal, así es
como le dicen: "Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les
das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el
calor durante toda la jornada". Mas él responde a
las quejas de estos primeros diciendo: "Amigo, no soy injusto contigo,
¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. El es
muy dueño de sus bienes y de hacer con ellos lo que quiera. A los primeros
les da lo justo; pero con los otros quiere usar de magnificencia. Así es como
le dice: Quiero dar a éste que llega último lo mismo que a ti. ¿O no tengo
derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo
sea bueno?". De este modo, ellos no han de ver con malevolencia y
envidia, su conducta, pues fue con unos justo y con otros generoso. La última frase, que
agrega Mateo a este fragmento del Evangelio: Así, los últimos serán los primeros
y los primeros serán los últimos, no parece muy coherente con la parábola,
por que no tiene relación si vemos que a todos les paga por igual, tanto los
que llegaron primero como los últimos reciben la misma recompensa. Pero si
nos fijamos bien, al ordenar pagar él pide que se haga comenzando por los
últimos y terminando por los primeros". Entonces la parábola
tiene el sentido de que los últimos contratados verían que ellos recibirían
proporcionalmente más paga que otros haciendo menos trabajo. La doctrina
formal que se destaca en la parábola es la absoluta libertad y bondad de Dios
en la distribución de sus bienes. Si a unos, que trabajaron más, les paga lo
convenido, es justo en su obrar; si a otros, que trabajaron menos, les da
igual, con lo que puedan vivir los suyos, es efecto de magnanimidad. Es una
parábola con la que Jesús, seguramente, responde a las críticas farisaicas de
buscar, aparte de gentes buenas, a publícanos y pecadores, llamándolos e
ingresándolos a todos en su reino. ¿Por qué esta diversidad de dones, y por
qué esta diversidad de “horas”? Porque Dios, pleno de bondad, es dueño
absoluto de repartir sus dones a quien quiere y como quiere. Así también nos
dice san Pablo: “Es el mismo y único Espíritu el que actúa distribuyendo sus
dones a cada unos en particular según su voluntad” (1 Cor 12,11) Dios concede su
Reino a los pecadores que se han convertido del mismo modo que a los que
fueron justos. Con este contraste se destaca la gran bondad y excedida de
Dios y la estrechez mezquina y crítica del fariseísmo malo y egoísta. Esta enseñanza fue
muy oportuna en aquel tiempo, y ahora esta más vigente que nunca, y son
múltiples. Mas adelante, me referiré a dos casos especiales, dos mujeres que
inspiradas por santa Teresa, comprendieron que todos podemos ser llamados a
la viña del Señor, a cualquiera hora nos puede venir a invitar el Señor. Dios es dueño de
invitar a cualquiera, sin importar su condición social ni su aspecto, ni su
raza ni sus creencias, ni su sexo ni su edad. Debemos estar atentos para
saber reconocer su llamado, y debemos ser oportunos en aceptarlo y fiel luego
en cumplirlo. Algunos serán llamados por su fe, pero otros también por sus
pecados, porque Dios no desprecia a nadie. Santa Teresa, al
enseñarnos un modo íntimo de acercarnos a Dios, no ayuda a estar atentos al
llamado de Dios. Dios nos muestra su
gran generosidad, con los primeros fue justo, les dio lo acordado y sin
quitarles nada. A los últimos les dio lo que el quería, de esta forma nos
damos cuenta que la recompensa no esta en función al tiempo empleado, pero si
están al cuidado, al afán, a la dedicación y al cariño con el cual nos
dedicamos a El. Dios desea que todos
sus hijos sean buenos, y el poder hacer el bien nos viene de Dios, no nos
podemos arrogar que es de nosotros el fin del bien moral, es la voluntad de
Dios, no podemos exigir nosotros la recompensa, esta viene por la gracia, el
Reino es un don gratuito de Dios. No miremos cuanto
hemos hecho por el Señor, ni cuanto más nos falta por hacer, ya que estamos
llamados a trabajar por su gloria, el nos recompensara con amor todo el amor
que pongamos en trabajar en cultivar la viña. En algún horario fue
contratada Santa Teresa para laborar en En efecto, Teresa de
Jesús, nos invita a tener un cambio en el corazón, en lo más profundo y muy
intenso y, con una disposición que ella misma nos enseña muy bien, para que
no perdamos la oportunidad de ser llamados y de oír el llamado. Es así, como
con gran maestría no prepara para que podamos y sepamos percibir a tiempo la
voz del Espíritu de Dios. Al sentirme
convencido de estamos llamados a la santidad de los Evangelios, veo como ella
ha impactado en mi y como me ha hecho sentirme cautivado para pedir a Dios,
ser un trabajador de
4) CAUTIVADOS E INSPIRADOS POR TERESA DE JESUS Son ya muchos los
que inspirados por de santa Teresa de Jesús, han fortalecido su deseo de ser un
trabajador por y para el reino, santos y santas, beatos y beatos, engrandecen
la lista, por todo el mundo religiosos ordenados y religiosas consagradas.
También muchos laicos de diversas actividades han aprendido a acercarse a
Dios de una forma espiritual que inflama y enardece el alma, todo ello
aprendido de la enseñanza de santa
Teresa. No hace falta ir muy
lejos ni rebuscar los nombres de los santos que ha aportado el teresianismo, y debemos
reconocer que mucho aún andan por esta vida terrenal haciendo su trabajo y
bien hecho. Por ahora, me referiré a dos contemporáneos. Notable es Edith
Stein, Beata Benedicta de Otra persona de
nuestro tiempo es Dorothy Day, quien reconoció ser abortista y hoy se le
reconoce como santa. Muchos ya han dicho que los hombres y mujeres conversos,
son personas muy importantes del creciente vigor de Ella fue una mujer divorciada que abortó por
miedo a ser abandonada por su amante, pero con su conversión, permitió a la
sociedad de aquél entonces contagiarse del Evangelio y los valores de El fallecido
Arzobispo de Nueva York, Cardenal Jhon O´Connor, manifestó en una oportunidad
que "la beatificación de Dorothy Day podría recordar a muchas mujeres de
hoy lo grande que es la misericordia de Dios, incluso cuando somos capaces de
cometer un acto criminal y abominable como el aborto de un hijo. Ella supo
bien lo que es estar al margen de la fe y lo que es después descubrir el
camino correcto y vivir en plena coherencia con la exigencia de la fe
católica". Dorothy salió
nuevamente embarazada en el año 1926 y esta vez decidió tener a su hijo. De
este modo fue como nació la pequeña Tamar Teresa, “Con su nacimiento la
primavera llegó a nuestras vidas dijo Dorothy y agrego; “Mi alegría era tan
grande que me senté en la cama del hospital y escribí un artículo para el New
Masses sobre mi hija con la intención de compartir mi alegría con el
mundo". Day decidió que su hija sería católica, la bautizaría y ella
también se convertiría al catolicismo, aunque el padre de la pequeña era un
ateo comprometido. Dorothy Day se
convirtió a la iglesia católica, poco tiempo después del nacimiento de su
hija, a quien ella le dio el nombre de Teresa por Santa Teresa de Avila.
Mucho antes de interesarse en la iglesia, Dorothy Day nos dice en su
autobiografía: “La larga soledad, había leído acerca de Teresa de Avila en el
libro de William James, Las variedades de experiencia religiosa. James era un
escéptico en religión, pero él presentaba a Teresa como una de las mujeres
más aptas conocidas, aunque él pensaba que era "una lástima que tanta
vitalidad de alma hubiera encontrado un trabajo de poco mérito." El
énfasis de James sobre la correlación entre la oración y vida personal y
acción en su vida llevó a Dorothy Day hacia Teresa. En los 1920 al 1930,
Dorothy leía los escritos de Teresa Vida y Libro de las Fundaciones, que
relatan la historia de la búsqueda de Dios por Teresa y las acciones de la
gracia de Dios en su vida y su crecimiento y experiencias en oración. Dorothy
se concentraba en las enseñanzas de Teresa y
a los frutos de la oración, no así en sus visiones y experiencias
extraordinarias. La devoción de Dorothy Day a San José surgió de su lectura
de Santa. Teresa. Dorothy era conciente que era imposible hacer aquello
teniendo a un amante al mismo tiempo. Por lo que un día antes de su bautismo
se separó de él expresando: "La conversión es una experiencia solitaria.
Nosotros no sabemos qué está pasando en las profundidades del corazón y el
alma de otra persona. Apenas nos conocemos a nosotros mismos". Las enseñanzas de Como vemos, el
trabajo de Santa Teresa, es muy eficiente no solo dentro de los conventos,
también fuera de el.
5) LO QUE TERESA PENSABA Y DECIA CONCUERDA CON SU VIDA
EVANGELICA Son mucho los
escritos de santa Teresa, para este articulo he elegido uno que invita profundamente
a meditar, es el capitulo 17 del libro Camino de Perfección, quizá para
alguno no resulte el mas interesante, por no haber en el las moniciones mas
conocidas y que gustan mucho de repetirse. En este capitulo, nos habla de
cómo no todas las almas son para contemplación, y cómo algunas llegan a ella
tarde, como sucede en el Evangelio relatado, a una hora que uno no sabe, y
además que el verdadero humilde ha de ir contento por el camino que le lleve
el Señor. Los Planes de Dios en los Hombres, son privilegios de Dios. Dice santa Teresa en
este capitulo, que le parece que va entrando en la oración, y que le falta un
poco por decir, algo que a ella le importa mucho, porque es sobre la humildad
y es algo muy necesario considerando que
esto es el ejercicio principal de oración y, como ella antes ha dicho,
cumple mucho tratar de entender cómo debemos ejercitarnos mucho en la
humildad. Al meditar éste gran punto de ella, el que considera muy necesario
para todas las personas que se ejercitan en oración, nos pregunta: ¿cómo
podrá el verdadero humilde pensar que es él tan bueno como los que llegan a
ser contemplativos? Dice teresa: Que Dios le puede hacer tal, sí, por su
bondad y misericordia. Mas, de su consejo, siempre siéntese en el más bajo
lugar, que así nos dijo el Señor lo hiciésemos y nos lo enseñó por la obra.
Dispóngase para si Dios le quisiere llevar por ese camino. Cuando no, para
eso es la humildad, para tenerse por dichoso en servir a las siervas del
Señor y alabarle porque, mereciendo ser sierva de los demonios en el
infierno, la trajo Su Majestad entre ellas. Dice Teresa
textualmente. (Para meditar y reflexionar) 2.- No digo esto sin
gran causa, porque, como he dicho, es cosa que importa mucho entender que no
a todos lleva Dios por un camino, y por ventura el que le pareciere va por
muy más bajo, está más alto en los ojos del Señor. Así que no porque en
esta casa todas traten de oración, han de ser todas contemplativas. Es
imposible. Y será gran desconsolación para la que no lo es, no entender esta
verdad, que esto es cosa que lo da Dios; y pues no es necesario para la
salvación, ni nos lo pide de premio, no piense se lo pedirá nadie. Que por
eso no dejará de ser muy perfecta si hace lo que queda dicho. Antes podrá ser
tenga mucho más mérito, porque es a más trabajo suyo y la lleva el Señor como
a fuerte y la tiene guardado junto todo lo que aquí no goza. No por eso desmaye ni deje la oración y de
hacer lo que todas, que a las veces viene el Señor muy tarde y paga tan bien
y tan por junto como en muchos años ha ido dando a otros. 3.- Yo estuve más de
catorce que nunca podía tener aun meditación sino junto con lección. Habrá
muchas personas de este arte, y otras que, aunque sea con la lección, no
puedan tener meditación, sino rezar vocalmente, y aquí se detienen más. Hay
pensamientos tan ligeros que no pueden estar en una cosa, sino siempre
desasosegados, y en tanto extremo que, si quieren detenerle a pensar en Dios,
se les va a mil disparates y escrúpulos y dudas. Yo conozco una
persona bien vieja, de harto buena vida, penitente y muy sierva de Dios, y
gasta hartas horas, hartos años ha, en oración vocal, y en mental no hay
remedio; cuando más puede, poco a poco en las oraciones vocales se va
deteniendo. Y otras personas hay hartas de esta manera, y si hay humildad, no
creo yo saldrán peor libradas al cabo, sino muy en igual de los que llevan
muchos gustos, y con más seguridad en parte; porque no sabemos si los gustos
son de Dios o si los pone el demonio. Y si no son de Dios, es más peligro, porque
en lo que él trabaja aquí es en poner soberbia; que si son de Dios, no hay
que temer; consigo traen la humildad, como escribí muy largo en el otro
libro. 4.- Esto otros andan
con humildad, sospechosos que es por su culpa, siempre con cuidado de ir
adelante. No ven a otros llorar una lágrima, que, si ella no las tiene, no le
parezca está muy atrás en el servicio de Dios, y debe estar por ventura muy
más adelante; porque no son las lágrimas, aunque son buenas, todas perfectas;
y la humildad y mortificación y desasimiento y otras virtudes, siempre hay
más seguridad. No hay qué temer, ni hayáis miedo que dejéis de llegar a la
perfección como los muy contemplativos. 5.- Santa era santa
Marta, aunque no dicen era contemplativa. Pues ¿qué más queréis que poder llegar
a ser como esta bienaventurada, que mereció tener a Cristo nuestro Señor
tantas veces en su casa y darle de comer y servirle y comer a su mesa? Si se
estuviera como 6.- Acuérdense que
es menester quien le guise la comida, y ténganse por dichosas en andar
sirviendo con Marta. Miren que la verdadera humildad está mucho en estar muy
prontos en contentarse con lo que el Señor quisiere hacer de ellos, y siempre
hallarse indignos de llamarse sus siervos. Pues si contemplar y tener oración
mental y vocal y curar enfermos y servir en las cosas de casa y trabajar -sea
en lo más bajo-, todo es servir al Huésped que se viene con nosotras a estar
y a comer y recrear, ¿qué más se nos da en lo uno que en lo otro? 7. -No digo yo que
quede por nosotras, sino que lo probéis todo, porque no está esto en vuestro
escoger, sino en el del Señor. Mas si después de muchos años quisiere a cada
una para su oficio, gentil humildad será querer vosotras escoger. Dejad hacer
al Señor de la casa. Sabio es, poderoso es, entiende lo que os conviene y lo
que le conviene a El también. Estad seguras que haciendo lo que es en
vosotras y aparejándoos para contemplación con la perfección que queda dicha,
que si El no os la da (lo) que creo no dejará de dar, si es de veras el
desasimiento y humildad), que os tiene guardado este regalo para dároslo
junto en el cielo, y que - como otra vez he dicho- os quiere llevar como a
fuertes, dándoos acá cruz como siempre Su Majestad la tuvo. ¿Y qué mejor
amistad que querer lo que quiso para Sí para vos? Y pudiera ser no tuvierais
tanto premio en la contemplación. Juicios son suyos, no hay que meternos en
ellos. Harto bien es que no quede a nuestro escoger, que luego -como nos
parece más descanso- fuéramos todos grandes contemplativos. ¡Oh gran ganancia,
no querer ganar por nuestro parecer para no temer pérdida, pues nunca permite
Dios la tenga el bien mortificado, sino para ganar más! EPILOGO Teresa, eres una Santa
Madre, que bien hiciste y haces tu tarea. Pedro Sergio Antonio
Donoso Brant Caminando con Jesús |