COMUNIDAD DE MADRUGADORES MONTE CARMELO

 

TESTIMONIO DE LA MADRUGADA DEL 22 DE DICIEMBRE DE 2007

 

Rene, Rcardo, Pedro, Pancho, Luis y Lucio

 

MADRUGADA DEL 22 DE DICIEMBRE DE 2007

Canto de entrada

GUIA: AMIGUISIMOS MADRUGADORES

Hoy es nuestro primer encuentro de Adviento, tiempo de espera, de conversión, de esperanza, espera-memoria de la primera y humilde venida del Salvador en nuestra carne mortal; espera-súplica de la última y gloriosa venida de Cristo, Señor de la historia y Juez universal; conversión, a la cual invita con frecuencia la Liturgia de este tiempo, mediante la voz de los profetas y sobre todo de Juan Bautista: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos" (Mt 3,2); esperanza gozosa de que la salvación ya realizada por Cristo (cfr. Rom 8,24-25) y las realidades de la gracia ya presentes en el mundo lleguen a su madurez y plenitud, por lo que la promesa se convertirá en posesión, la fe en visión y "nosotros seremos semejantes a Él porque le veremos tal cual es" (1 Jn 3,2)

INVOCACION AL ESPIRITU SANTO

Amigos, comenzamos la jornada de hoy, invocando al Espíritu Santo. Después de cada invocación, todos repetimos “Ven Espíritu Santo”

Cada madrugador hace al menos una invocación. Puede hacer una de esta guía u otra personal.

1)                  Espíritu de Verdad, te ruego me llenes del don de Entendimiento, para penetrar las verdades reveladas, y así aumentar mí fe; distinguiendo con su luz lo que es del buen, o del mal espíritu.

2)                  Espíritu Sempiterno, te ruego me llenes del don de Ciencia, para sentir con la Iglesia en la estima de las cosas terrenas, y así aumentar mi esperanza; viviendo para los valores eternos.

3)                  Espíritu de Amor, te ruego me llenes del don de Sabiduría, para que saboree cada día más con qué infinito Amor soy amado, y así aumente mi caridad a Dios y al prójimo; actuando siempre movido por ella.

4)                  Espíritu Santificador, te ruego me llenes del don de Consejo, para obrar de continuo con prudencia; eligiendo las palabras y acciones más adecuadas a la santificación mía y de los demás.

5)                  Espíritu de Bondad, te ruego me llenes del don de Piedad, para practicar con todos la justicia; dando a cada uno lo suyo: a Dios con gratitud y obediencia, a los hombres con generosidad y amabilidad.

6)                  Espíritu Omnipotente, te ruego me llenes del don de Fortaleza, para perseverar con constancia y confianza en el camino de la perfección cristiana; resistiendo con paciencia las adversidades.

7)                  Espíritu de Majestad, te ruego me llenes del don de Temor de Dios, para no dejarme llevar de las tentaciones de los sentidos, y proceder con templanza en el uso de las criaturas.

8)                  Divino Espíritu, por los méritos de Jesucristo y la intercesión de tu Esposa, María Santísima, te suplico que vengas a mi corazón y me comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminado y confortado por ellos, viva según tu voluntad, muera entregado a tu Amor y así merezca cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amén.

Cantamos: Espíritu Santo Ven, Ven

ACTO PENITENCIAL, después de cada uno, todos repetimos “Perdón Señor”

Cada madrugador, expone libremente porque pide perdón, en especial que es lo que le impide orar. “Perdón Señor”

1)                  Señor, perdón por abandonarte y preferir cosas mundanas a hacer oración, “Perdón Señor”

2)                  OH Señor, siendo la oración una compañera inseparable en mi vida cristiana, no la tomo en cuenta

LECTURA BÍBLICA (del domingo 23 de diciembre)

COMENTARIO

En el contexto del evangelio de Mateo, justo es el que cumple la voluntad de Dios, expresada en su Palabra. San José, llamado varón justo, no denuncia a María como mandaba la ley, pues el ángel le revela cuál es la voluntad de Dios en ese momento. Él es el encargado de ponerle el nombre a Jesús, con lo cual lo reconoce socialmente como su hijo y lo integra en una familia y un pueblo.

EVANGELIO

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo (1, 18-24)

Gloria a ti, Señor.

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, esposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Después de la lectura, hacemos un poco de silencio y compartimos desde nuestra propia vida la Palabra, siempre en primera persona y mientras se expone el testimonio, los demás oramos, NO ES UNA PREDICA.

REFLEXIÓN BÍBLICA DE PEDRO

"José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo” Mt 1, 18-24

1º Proemio

El relato del Evangelio de hoy, es parte de capitulo 1, comienzo del Evangelio de San Mateo. Con su Evangelio, Mateo busca como finalidad de demostrar el origen humano de Jesucristo y luego a través todo el Evangelio, probará con las profecías y milagros realizados por Jesús, su naturaleza divina, pero era preciso previo demostrar también su parentesco con los hombres a los que vino salvar. Así también, el interés de San Mateo, al presentarnos a Jesús como hijo de Maria, es el Cristo, el Mesías, profetizado en el Antiguo Testamento, venido al mundo para librar a los hombres de los pecados, es así como el dice “Jesucristo, hijo de David”, que es una expresión para denominar al Mesías

Cuando al final del versículo (Mt, 1-16) dice “padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo”, nos demuestra la generación virginal de Jesús y el papel de padre adoptivo que le compete a José, ya que de el se desprende que es el esposo de María y que no tiene parte alguna en la concepción de Jesús, si que tiene una responsabilidad legal y jurídica sobre el hijo de su esposa.

Se debe destacar, a fin de entender de mejor forma este fragmento del evangelio, que la celebración del matrimonio entre los Judíos se hace en dos etapas, o dos actos esponsales o desposorios, estos suponen de antemano un compromiso real, de tal forma que al prometido desde ese momento ya lo llamaban esposo y no era factible quedar libre de este compromiso si no era por repudio.

2º El Secreto de José

El relato del Evangelio de hoy comienza así: “El origen de Jesús como Cristo fue así: estando desposada María, su madre, con José, antes de que conviviesen, se halló encinta por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, siendo justo y no queriendo denunciarla (o revelarlo), resolvió separarse secretamente (Mt 1,18-19).”

Es así, como decimos que San José es un hombre Justo, él esta convencido de la virtud de María, aunque al principio se turbo porque no concia el misterio de la Encarnación, entonces entre el convencimiento de la santidad de María, se encuentra frente a un misterio que no le es fácil de comprender, y entre eso en un momento decide dejar a María.

San José no conocía el misterio obrado en María, pero Ella si lo conocía, y dejo que Dios mismo saliera en defensa de su virtud y de esta forma luego sucedió.

San José fue un hombre razonable, sensato, prudente y confiado con la justicia de Dios, y esta es la santidad, el confió en Dios. Dice el canto el Salmo 34, 9, “Dichoso el hombre que se refugia en el Señor”, y el canto el Salmo 84, 13, “Señor de universos, feliz el hombre que confía en Ti”

El matrimonio de José con María, tenía una misión importante, ser padre del hijo de María, por eso decimos también que José es un "justo" elegido por Dios para esta misión

La fiel María no le dice a José lo ocurrido en ella, no interfiere en los planes de Dios para con José y así espera que Dios envíe un ángel para revelarle su designio sobre ella, y sobre él.

Sin embargo José, en silencio sufre las dudas, pero aguarda la intervención de Dios, sabiendo que el embarazo de María se debe a la acción del Espíritu Santo, José decide "apartarse ante el misterio". José, comprendiendo que Dios está actuando, decide no interferir en el designio de Dios con María. Por ello decide apartarse de María en secreto.

Esa es la actitud justa que admiramos en José, pero es justo no ante la ley de su pueblo, es ante Dios, aceptando totalmente su voluntad, y lo demuestra al alejarse de María en silencio, en secreto. El no revela el misterio de la concepción virginal del Hijo de Dios en María.

El secreto de José, lo guarda en su corazón, es algo maravilloso, es algo precioso, no se pregunta en ningún caso si María es culpable de algo. Pero, ¿porque tiene dudas? o mejor dicho, ¿De que son las dudas?. Cualquier persona se sentiría como José en su lugar, en efecto, el necesita saber como actuar frente a este misión, su esposa esta en cinta por obra del Espíritu Santo, su María espera el Hijo de Dios,

En el secreto ve la salida José, y esto es separarse de ella secretamente, es porque el se da cuenta que Dios puso la mano en su esposa, y José tiene un profundo respeto por la santidad de María.

Talvez José, hombre sensible y humilde, se consideraba indigno estar junto a María, cuya maravillosa y superior dignidad admiraba, y quizás temió ante la profundidad del misterio, y quiso no dejarla, sino que retirarse calladamente por respeto a María y a Dios.

Sin embargo, José, con ese gran respeto hacia María, en quien el Espíritu Santo ha obrado grandes cosas, deja todo en las manos de Dios. Así fue que en el momento decisivo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: No temas recibir en tu casa a María, tu esposa" (Mt 1,20). Recordemos que José, es un hombre sencillo, y como es lógico siente temor ante la presencia y acción de Dios en María, es por eso que el ángel le dice: "No temas recibir en tu casa a María, tu esposa; pues, ciertamente, lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados" (v20-21).

José sin ser el padre carnal del hijo de María, recibe la misión de hacer de padre a Jesús. Y a partir de esa vista del Angel, acogiendo la voluntad de Dios, actúa como esposo de María y como padre legal de Jesús.

En José, encontramos un hombre natural, obediente y de gran respeto. Este humilde servidor, supo acoger en secreto este misterio de la acción de Dios en María y él hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, recibir a su esposa, respetarla, cuidarla, acompañarla siempre, participar del nacimiento del Hijo, a quien “puso por nombre Jesús" (Mt 1,24-25).

El Secreto de José, un acto de amor al Padre Dios

ALABEMOS A DIOS

Alabanzas, todos repetimos “Te alabamos Señor”

1)                  Bendito seas Tú, mi Señor. “Te alabamos Señor”

2)                  Bendito seas Tú, Dios mío, porque eres bueno, porque tu amor por mí es infinito. “Te alabamos Señor”

3)                  Seas bendito y alabado siempre. “Te alabamos Señor”

4)                  Bendito seas Señor, Padre que estás en el cielo, porque en tu infinita misericordia te has inclinado sobre la miseria del hombre y nos has dado a Jesús, tu Hijo, nacido de mujer, nuestro salvador y amigo, hermano y redentor. “Te alabamos Señor”

5)                  Gracias, Señor, por tu amor. Todos repetimos “Te alabamos Señor”

PRECES, todos repetimos “Te lo pedimos Señor”

1)                  Acuérdate, Señor, de nuestra comunidad, haz bajar tu bendición sobre nosotros y conserva en la fe y en el amor a aquellos que has unido a nuestro grupo.

2)                  Manda, oh Padre,  tu Espíritu sobre nosotros para que nos guíe en el amor y la sabiduría de tu Hijo, que es palabra de vida.

3)                  Te confiamos, Señor, nuestra comunidad Monte Carmelo, infunde en nosotros tu espíritu de vida, sabiduría y fortaleza, para que podamos ser verdaderos testigos de tu Reino de amor, paz y justicia en medio de los pueblos.

4)                  Oh Dios, que en tu designio de salvación has elegido a San José como esposo de María, madre de tu Hijo extiende su atenta custodia sobre el grupo que lo venera como u especial protector.

5)                  Señor, tú que eres el dueño de la viña y de la mies y llamas a quien quieres a tu servicio, suscita en tu Iglesia dignos ministros que anuncien con valentía la palabra de salvación

PADRE NUESTRO brazos en alto

Amigos, oremos al Padre, brazos en alto recemos la oración que nos enseño nuestro Hermano Jesus.

ABRAZO DE LA PAZ, todo repetimos “la paz sea contigo”

Amigos, cuando nació Jesus, los ángeles de Belén cantaban deseando la Paz a los hombres. Antes de unirnos a Cristo, Príncipe de la Paz, por la Comunión de su Cuerpo, expresemos nuestro deseo de vivir en Paz, dándonos un fraternal abrazo.

COMUNION

BENDICION FINAL

CANTO FINAL

 

 

 

 

Luis, Pancho y Ricardo

 

 

 

Despues de compartir nuestro desayuno

Ricardo, Luis, Pancho, Lucio, Padre Pancho, Rene y Pedro

 

 

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant