NUESTRAS ACTIVIDADES EXTRAORDINARIAS

 

EL POZO DE AGUA VIVA

El “agua viva,” El “agua viva,” como imagen, es el agua de la fuente, en contraposición a las aguas estancadas o quietas de cisternas o pantanos (Jer 2:13). Es agua con nacimiento, con energía: con “vida.”

Tenemos una bonita actividad que completar, construir un “POZO DE AGUA VIVA” en un patio de la Parroquia, estamos trabajando en ello, oramos para que lo logremos, necesitamos fuerza, como dice san Pablo, “la fuerza viene de Dios”.

De donde viene esta idea?

Del Evangelio de San Juan, 4: 4-15

Tenía que pasar por Samaría. Llega, pues, a una ciudad de Samaría llamada Sicar, próxima a la heredad que dio Jacob a José, su hijo, donde estaba la fuente de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se sentó sin más junto a la fuente; era como la hora de sexta. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: Dame de beber, … Dícele la mujer samaritana: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí,.. Respondió Jesús y dijo: ¡Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías a El, y El te daría a agua viva!  Ella le dijo: Señor, no tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, te viene esa agua viva?  ¿Acaso eres tú más grande que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebió él mismo, sus hijos y sus rebaños?  Respondió Jesús y le dijo: Quien bebe de esta agua volverá a tener sed;  pero el que beba del agua que yo le diere no tendrá jamás sed; que el agua que yo le dé se hará en él una fuente que salte hasta la vida eterna.  Dijóle la mujer: Señor, dame de esa agua para que no sienta más sed ni tenga que venir aquí a sacarla.

COMENTARIO

Jesús, fatigado del camino, se sentó, sin más junto a la fuente. Una larga caminata bajo el sol palestino debe ser agotadora. Se dice que en esos lugares, se suele caminar con el alba para defenderse del excesivo calor.  A Jn le gusta acusar este aspecto humano de Cristo, creo que a nosotros también. Las fuentes son en Oriente, lo que condiciona y señala las jornadas. Jesús hizo un alto en el camino, junto a la fuente y “se sentó” allí.  “Era como la hora sexta,” que en la cronología de Jn es sobre el mediodía. Fue sobre esta hora del mediodía cuando llega al pozo “una mujer de Samaría” se refiere sólo a la región a la que pertenecía, como dirá luego, que vinieron a ver a Cristo “muchos samaritanos de aquella ciudad” (v.39), que es Sicar .La mujer viene “a sacar agua.” Cristo no tenía con qué sacar agua.

Jesús le dice: Dame de beber. Estaba, pues, a merced de aquella mujer el calmar de su sed, aquella mujer samaritana aparece en este momento de la escena como la que puede calmar a Cristo la sed del cuerpo. Pero ella ignora que también le calmará El a ella su sed del alma, cuando ella le calme a él su sed de Salvador. Así es como a la llegada de esta mujer de Samaría, que venía a sacar agua de un pozo, Cristo, Jesús, verdaderamente sediento de sed física, le pide a aquella mujer que le saque, pues El no tenía con qué, un poco de agua del pozo para beber. Es algo que a nadie se niega. Lo contrario se tenía por culpa (Job 22:7). Pero Jesús, que no venía tanto a pedir como a dar, va al objetivo de su misión salvadora, diciéndole: ¡Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías a El, y El te daría a agua viva! El “don de Dios” aquí es el don expresado por el “agua viva,” El “agua viva,” como imagen, es el agua de la fuente, en contraposición a las aguas estancadas o quietas de cisternas o pantanos (Jer 2:13). Es agua con nacimiento, con energía: con “vida.” Muy pronto dirá Cristo el valor del dinamismo de esta agua. Ante esta manifestación de Cristo, los papeles se cambian, y el que pide, pide también ser pedido; y el que suplica agua, ofrece a su vez “agua viva.”

Ella le dijo: Señor, no tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo La mujer aquella, demasiado humana, recibe un primer golpe de sorpresa, no niega el encontrarse ante algo que, porque ella no lo alcance, no sea verdad. Acaso piensa en algún tipo de agua mágica, misteriosa, o en un procedimiento, milagroso o mágico, con que poder sacar de aquel pozo “profundo” el “agua viva” de la “fuente,” que mana en su fondo. Por eso le dice, extrañada, que, siendo el pozo hondo y no teniendo él aparejo para sacarla, “¿de dónde, pues, tienes tú el agua viva?” Pero, no obstante esto, algo queda en ella que le deja presentir cosa insólita. “¿Acaso eres tú más grande que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebió él mismo, sus hijos y rebaños?” Esta contraposición con Jacob dice bien de aquel algo de misterioso presentimiento que ve en aquel excepcional judío que esta junto a ella.

Pero Cristo no le responde directamente a su objeción, en su enseñanza hará ver que El es superior al poder de los patriarcas. Porque: Quien bebe de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le diere no tendrá jamás sed; que el agua que yo le dé se hará en él una fuente que salte hasta la vida eterna.

¿Qué quiere expresar Cristo por esta imagen del “agua viva” que se hace “fuente” en el que la bebe, y que el agua que mana esa “fuente” salta o llega hasta la “vida eterna”?

Podríamos asegurar que la vida espiritual, que Dios dispensa, y las gracias de todo tipo dispensadas por Dios y Cristo-Dios.

La samaritana dice: Señor, dame de esa agua para que no sienta más sed ni tenga que venir aquí a sacarla.

En el Apocalipsis, se dice: “Y el que tenga sed venga, y el que quiera tome gratis el agua de la vida” (Ap 22:17; 7:17).

En esta enseñanza que Cristo hace a la Samaritana, se caracteriza de la siguiente manera: Es “agua viva,” con lo que se acusa energía y vitalidad, es “fuente,” que es principio de actividad, aquí sobrenatural, vital, llega “hasta la vida eterna,” termino sobrenatural. Estas tres características se incluyen interpretando esta enseñanza de la vida de la gracia como don del Espíritu Santo.

Cristo se presenta aquí como el dispensador de la gracia, del don del Espíritu Santo. Sólo Yahvé enviaba, dispensaba, el Espíritu Santo.

Fuente: http://www.caminando-con-jesus.org/maestro/CAPITULOXX. (Pedro S Donoso B.)