MADRUGAMOS, 21 de Julio de 2007

 

Queridos amigos y hermanos: ORAR ES VIVIR

Nuestra vida está en juego……Se nos va la Vida…… “Yo soy la Vida”……La oración nos hace revivir……. Y el mundo no sabe orar…… “Toda la tierra está desolada porque no hay quien haga oración”……nuestro mundo se está muriendo……y no lo sabe. ¿Médicos de urgencia? Sí, para la vida física, pero para la vida del alma……Dramático, pero no menos cierto. Es nuestro prologo que nos invita, pues nuestra vida está en juego y nuestra pregunta es para encender en nosotros el espíritu de la oración, para que tengamos vida, para que participemos de la salvación.

Decía ese texto inspirador que la oración nos inyecta sangre, cuando la vida actual nos desangra, hoy le añadimos que es el oxigeno que respira el alma.

Hay muchas cosas de importancia para nuestra vida, si nos respiramos, no vivimos, y si al alma no le damos el equivalente a su oxigeno para el cuerpo, es decir la oración, el alma no vive.

La vida espiritual necesita para vivir la oración, la vida espiritual se muere si a ella no recurrimos.

Pedro Sergio

 

Foto tomada después de la convivencia matinal-21 de julio de 2007

Fernando

Ricardo

Cristian

Manuel

Hay tiempo para exponer, oír y reflexionar. No tenemos derecho a  interrumpir ni a indagar lo que pasa en la mente y corazón de cada uno, somos libres para interpretar la lectura y los comentarios como para exponer lo que pensamos. Y si alguien necesita aclarara un concepto, pregunta porque sabe que le ayudarán a  aclararle. Con lo que sabe, y nadie mirara por encima a un hermano porque sabía la respuesta. Nadie nació sabiendo dice la expresión del pueblo, todo lo que han aprendido ha sido con la ayuda de Dios y gratis, entonces gratis lo damos y nos damos. Pregunta Alejandro: ¿Cuál es la diferencia hay entre el espíritu y el alma?-

Alejandro

Francisco

Pedro

Luis

ORAR CON EL ALMA, EL ACCESO A DIOS

Que es el alma?, es una pregunta con muchas respuestas. Y no es fácil dar una contestación que sea bien comprendida, sin embargo es lo más valioso que tenemos los hombres. Alma significa el principio espiritual en el hombre (CIC. 363). El alma y el cuerpo: una naturaleza. Cada alma es creada directamente por Dios y desde la concepción de cada ser humano creando un alma inmortal. El alma le da al hombre acceso a Dios. En efecto, el hombre, con el alma hacia Dios, abierta totalmente a El, se abre a la verdad y a las respuestas sobre la existencia de Dios, es en ese instante en el que percibe los signos de su alma espiritual, es allí es donde mejor comprende, que su alma no puede tener otro origen que no sea Dios (CIC 33).

NUESTRA MADRUGADA DE HOY

SÁBADO 21 DE JULIO

Canto Inicial   (Todos juntos)

"A EMPAPARME DE TI"

 

Hemos llegado hasta aquí,

con todas nuestras voces,

con todos nuestros cantos,

con  nuestro corazón.

 

Para saludarte, para adorarte,

y empaparme de Ti Señor,

y empaparme de Ti Señor.

 

Lara lala, lara lala, etc.

 

 

Hemos llegado hasta aquí,

con nuestra fe encendida,

nuestros brazos abiertos,

con nuestro corazón.

 

Con nuestros dolores,

con nuestros temores,

a empaparnos de Ti Señor,

a empaparnos de Ti.

 

Lara lala, lara lala, etc.

 

 

Hemos llegado hasta aquí,

con todas nuestras voces,

con todos nuestros cantos,

con nuestro corazón.

 

Lara lala, lara lala, etc.

 

 

ANTIFONA DE ENTRADA: Los discípulos se dedicaban a la oración en común, junto con María, la madre de Jesús. (Fernando)

 

ACTO PENITENCIAL (Fernando)

 

En el silencio, pedimos al Señor nos perdone nuestros errores.

 

SEÑOR TEN PIEDAD

CRISTO TEN PIEDAD

SEÑOR TEN PIEDAD

 

Padre de misericordia, cuyo Hijo clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a santa María Virgen, Madre suya, concédenos por su intercesión vernos libres de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

 

Señor, nos ponemos en tu presencia, aquí estamos para hacer tu voluntad.

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA,  LAUDES   (Madrugador invita a repetir las antifonas 1)

(PARA ORAR LO MISMO QUE TODOS LOS MADRUGADORES DEL PAIS AL INICIO, PRIMER HIMNO Y SALMODIA)

 

SÁBADO III

 

Ant.  Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid, adorémosle.

 

HIMNO (cada estrofa la alterna un madrugador)

 

Tiempo ordinario:

Al filo de los gallos,

viene la aurora;

los temores se alejan

como las sombras.

 

¡Dios, Padre nuestro,

en tu nombre dormimos

y amanecemos!

 

Como luz nos visitas,

Rey de los hombres,

como amor que vigila

siempre de noche;

 

cuando el que duerme,

bajo el signo del sueño,

prueba la muerte.

 

Del sueño del pecado

nos resucitas,

y es señal de tu gracia

la luz amiga.

 

¡Dios que nos velas!

Tú nos sacas por gracia

de las tinieblas.

 

Gloria al Padre, y al Hijo,

gloria al Espíritu,

al que es la paz, luz y vida,

al Uno y Trino;

gloria a su nombre

y al misterio divino

que nos lo esconde. Amén.

 

SALMODIA

 

Ant. Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables.

 

Salmo 118, 145-152

 

Te invoco de todo corazón:

respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes;

a ti grito: sálvame,

y cumpliré tus decretos;

me adelanto a la aurora pidiendo auxilio,

esperando tus palabras.

 

Mis ojos se adelantan a las vigilias,

meditando tu promesa;

escucha mi voz por tu misericordia,

con tus mandamientos dame vida;

ya se acercan mis inicuos perseguidores,

están lejos de tu voluntad.

 

Tú, Señor, estás cerca,

y todos tus mandatos son estables;

hace tiempo comprendí que tus preceptos

los fundaste para siempre.

 

Ant. 1 Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables.

 

Ant. 2 Mándame tu sabiduría, Señor, para que me asista en mis trabajos.

 

 

 

5 MINUTOS

NOS QUEDAMOS A SOLAS CON DIOS EN EL SILENCIO.

 

ESTE ES UN MOMENTO INTIMO Y PERSONAL CON EL SEÑOR, CADA UNO HABLA LO QUE SU CORAZÓN SIENTA CON EL SEÑOR

 

No se trata, evidentemente, del silencio de uno que no quiere participar en la oración de la comunidad, refugiándose en su interioridad. Es el silencio del que precisamente está más atento y participa en lo que se dice y se hace.

 

El silencio es un viaje al interior y a la realidad más profunda de lo que se esta celebra. Es nuestro gesto simbólico de reverencia ante el Misterio La presencia de Cristo Jesús, y el protagonismo de su Espíritu, producen, si se captan en profundidad, radicalmente un silencio de alabanza y comunión. El Misterio es siempre indescriptible.  Luego, en el momento adecuado brotarán de nuestros labios la palabra y el canto, la alabanza y la súplica. El sentido del Misterio es básico en la celebración cristiana. Es el alma de toda oración. La actitud de silencio, exterior e interior, y de escucha atenta, es la que hace posible la experiencia de ese Misterio.  El silencio es la apertura a Dios, a la comunidad con la que compartimos la oración, y hasta un reencuentro consigo mismo.

 

CANTAMOS EL ALFARERO (todos)

Yo quiero ser Señor amado,

como el barro en las manos del Alfarero.

Toma mi vida, hazla de nuevo,

yo quiero ser,

yo quiero ser,

un vaso nuevo.

 

 

SALUDAMOS A MARIA CON EL "ANGELUS"  (Madrugador 2)

 

V. El Ángel del Señor anunció a María,

R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

 

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

 

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. He aquí la esclava del Señor.

R. Hágase en mí según tu palabra.

 

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

 

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. Y el Verbo se hizo carne.

R. Y habitó entre nosotros.

 

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

 

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

 

ORACIÓN  (Madrugador 3)

 

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo

 

R. Amén.

 

 CANTAMOS TODOS MARIA MIRAME

  Maria mírame

 si tu me miras, el también me mirara

 madre mía míame

 de la mano llévame

 muy cerca de el

 Que ahí me quiero quedar.

 

 

ORACION POR NUESTRA COMUNIDAD DE MADRUGADORES MONTECARMELO ORACIÓN COMUNITARIA, EN ESTA OCASIÓN PREPARADA POR PEDRO PARA ESTE SABADO

(Repetimos todos)

 

Señor, muchas veces, solo se nos ocurren oraciones tristes, pero hoy queremos alegrarnos en ti, Si Señor, queremos sentir la alegría de nuestro trabajo realizado, aunque a veces con mucha dificultad, pero también con esmero.

Señor, queremos gozar nuestra alegría de sentirnos integrados en la magnificencia de la creación.

Señor, queremos gozarnos de la mañana luminosa y el ocaso extenuado y romántico, como de  la mañana lluviosa y nostálgica.

Señor, pero sobre todas estas bellezas de la naturaleza, queremos gozar en nuestra vida divina, superior a todas las bellezas creadas; gozarnos en las dificultades de la vida actual y acelerada, y en la gran esperanza de la vida celeste, de la armonía de esta ciudad en la que caminamos, cuyos ciudadanos nos miran y nos alientan y nos ayudan. La esperanza del diálogo con Jesucristo, y con su Madre la Santísima Virgen María.

Señor, queremos gozarnos en aquellas alegrías que no tendrán fin, que serán tan profundas y tan variadas, sin monotonía ni cansancio porque siempre veremos caras nuevas en Dios y nunca le agotaremos, nunca nos cansaremos de ver, oír, cantar, amar, gozar.

Éstas son las alegrías que han de endulzar nuestras penas y trabajos temporales de aquí en la vida terrenal, en la que estamos ahora.

Ésa es la esperanza que le falta al mundo, conciente de ella, queremos entregárselas con nuestro testimonio a tantos hermanos que la necesitan.

Señor, queremos que nos vean felices por gozarnos de dialogar contigo, para que muchos se motiven al mismo gozo, contamos con tu ayuda y tu aliento. Amen

 

 LITURGIA DE LA PALABRA

 Señor queremos oírte y atesorar tu Palabra en nuestro corazón. (Fernando)

 ALELUYA 2 Cor 5, 19

Aleluya. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, confiándonos la palabra de la reconciliación. Aleluya.

 EVANGELIO Mt 12, 14-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los fariseos se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Grandes multitudes lo siguieron, y los sanó a todos. Pero Él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías:

«Éste es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre». Palabra del Señor.

 COMENTARIO

Jesús es el siervo de Dios reconocido por muchos, pero también representa un peligro para otros tantos que debe ser eliminado. El versículo 14 marca precisamente el inicio de esas deliberaciones y el veredicto ya dictado por sus enemigos, y por otra parte este relato continúa con el canto del Siervo (de Isaías) que nos muestra a un Jesús que camina hacia el martirio.

 TODOS LOS QUE QUIERAN

 Señor queremos ahora, desde nuestra propia vida, compartir tu palabras, nuestras reflexiones, nacen de nuestro corazón.  (breves reflexiones individuales, nacidas de los que nos interpela la palabra, no es un debate de ideas)

 TODOS LOS QUE QUIERAN

 ORACION DE LOS FIELES

 "Pedid y se os dará ... vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan" ( Mt.7, 7-11).

 Por nuestras intenciones (Cada uno dice sus intenciones) y pedimos: Con María, oremos al Señor. Repetimos: Señor escúchanos.

 ACCION DE GRACIAS

"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesús quiere de vosotros" (1ª Tes.5, 18). Señor queremos agradecerte y alabarte (Breves agradecimientos individuales de lo que nos ha regalado el Señor) y decimos: "Gracias Señor". Repetimo