HOY, 9 DE JUNIO, NOS HEMOS REUNIDO A ORAR EN LA MADRUGADA COMO ESTABA ESTABLECIDO, ASISTIERON, LUIS, RICARDO, ALEJANDRO, MANUEL, FRANCISCO, LUCIO, FERNANDO Y PEDRO

 

PEDRO TOMA LA FOTO

LUCIO REFLEXIONA SOBRE EL EVANGELIO

EL DESAYUNO COMUNITARIO

 

6:50 AM

Como es habitual en esta temporada de junio, la mañana estaba fría, sin embargo el calor del entusiasmo, entibiaba el ambiente, así fue como dimos inicio a nuestro encuentro, a las 7.05 de la mañana.

 

EL LLAMADO DE DIOS

Sabemos que Dios se vale de muchos medios para llamar a sus hijos, esto es, puede ser directamente o indirectamente por intermedio de otras personas, o bien nos prepara alguna causa especial, pero lo que importa es que sepamos oír su llamado, estar atento a su voz y a estar dispuesto a seguirla. Es así, como los discípulos que siguen a Jesús, rápidamente son sus principales promotores, y propagan su amistad. En efecto, si nosotros hemos encontrado el camino, es correcto que lo promovamos, para que muchos se incorporen a el, es así como reiteramos la invitación a quien se quiera unir a nuestros encuentros de madrugada sábado por medio.

NUESTRA MADRUGADA DE HOY

SÁBADO DE LA SEMANA I

 

Canto Inicial   (Todos juntos)

”A EMPAPARME DE TI”

 

Hemos llegado hasta aquí,

con todas nuestras voces,

con todos nuestros cantos,

con  nuestro corazón.

 

Para saludarte, para adorarte,

y empaparme de Ti Señor,

y empaparme de Ti Señor.

 

Lara lala, lara lala, etc.

 

Hemos llegado hasta aquí,

con nuestra fe encendida,

nuestros brazos abiertos,

con nuestro corazón.

 

Con nuestros dolores,

con nuestros temores,

a empaparnos de Ti Señor,

a empaparnos de Ti.

 

Hemos llegado hasta aquí,

con todas nuestras voces,

con todos nuestros cantos,

con nuestro corazón.

 

ANTIFONA DE ENTRADA: Tú eres feliz, Virgen María, porque llevaste en tu seno al Creador del universo. Engendraste a tu Creador, y permaneces virgen para siempre.

 

Señor, nos ponemos en tu presencia, aquí estamos para hacer tu voluntad.

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA,  LAUDES

(PARA ORAR LO MISMO QUE TODOS LOS MADRUGADORES DEL PAIS AL INICIO, PRIMER HIMNO Y SALMODIA)

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrerme.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

HIMNO       

Gracias, Señor, por la aurora;

gracias por el nuevo día;

gracias por la eucaristía;

gracias por nuestra Señora.

 

Y gracias por cada hora

de nuestro andar peregrino.

 

Gracias por el don divino

de tu paz y de tu amor,

la alegría y el dolor,

al compartir tu camino.

 

Gloria al Padre, gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.       

 

SALMODIA

Ant. 1. Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio.

 

Salmo 118, 145-152   XIX

 

Te invoco de todo corazón:

respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes;

a ti grito: sálvame,

y cumpliré tus decretos;

me adelanto a la aurora pidiendo auxilio,

esperando tus palabras.

 

Mis ojos se adelantan a las vigilias,

meditando tu promesa;

escucha mi voz por tu misericordia,

con tus mandamientos dame vida;

ya se acercan mis inicuos perseguidores,

están lejos de tu voluntad.

 

Tú, Señor, estás cerca,

y todos tus mandatos son estables;

hace tiempo comprendí que tus preceptos

los fundaste para siempre.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio.

Ant. 2. Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación.

 

 

5 MINUTOS HABLANDO CON EL SEÑOR

ESTE ES UN MOMENTO INTIMO Y PERSONAL CON EL SEÑOR, CADA UNO HABLA LO QUE SU CORAZÓN LE PIDA CON EL SEÑOR

 

 

Aquí estoy... muy de madrugada, junto a mis hermanos madrugadores, he venido con el nombre que tu me conoces, con mis años, con mi dolor y mi gozo. Aquí estoy Señor abierto, disponible para el encuentro contigo. Aquí estas tu Señor, tu siempre estas, siempre a la espera, con el oído inclinado y el abrazo preparado. A menudo me esperas mucho. Tienes ganas de verme, de que este contigo, porque me amas. Quiero decirte Señor, tantas cosas, decirte que…….

 

SALUDAMOS A MARIA SANTISIMA CON EL “ANGELUS”

V. El Ángel del Señor anunció a María,

R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. He aquí la esclava del Señor.

R. Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. Y el Verbo se hizo carne.

R. Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo

R. Amén.

 

ORACIÓN COMUNITARIA

ES MOMENTO DE LA ORACION POR NUESTRA COMUNIDAD DE MADRUGADORES MONTECARMELO, LA DE ESTE SÁBADO LA PREPARO PEDRO.

 

Tu que dijiste Señor: "En verdad les digo que, si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre la tierra, cualquier cosa que pidan les será concedida por mi Padre, que está en los cielos"? (Mt 18, 19-20), queremos pedirte que nos oigas nuestra oración comunitaria de hoy:

Padre te pedimos por nuestra comunidad de Madrugadores Monte Carmelo, por todos su integrantes, Oh Señor, que has creado todo el universo y has dotado a la tierra de riquezas suficientes para alimentar a todos los hombres que habitan, ven en nuestra ayuda. Tu Señor, que cuidas este campo de flores bordadas, sus blancas montañas, ese mar que nos baña, y que te preocupas por las  aves del cielo, danos una vida prospera y tu protección paterna.

 Ayúdanos, Señor: ya que nuestra salvación sólo puede venir de hombres honestos y buenos, infunde en el corazón de nuestros prójimos el sentido de la justicia, de la honestidad, y de la caridad.

Cuida de nuestra familia, que confiadamente espera de ti el pan de cada día. Fortalece nuestra salud física y del alma, has que tengamos mucha Fe.

Da serenidad a nuestra vida, a fin de que podamos corresponder más fácilmente a tu gracia divina, y sentir que sobre nosotros, sobre nuestras preocupaciones y angustias, vela tu amor de Padre.

Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

SEÑOR QUEREMOS OÍRTE Y ATESORAR TU PALABRA EN NUESTRO CORAZÓN.

LECTURA DEL EVANGELIO DEL DIA (9 DE JUNIO)

CANTAMOS EL ALELUYA

EVANGELIO Mc 12, 38-44

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús enseñaba a la multitud: “Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Éstos serán juzgados con más severidad”. Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. Entonces Él llamó a sus discípulos y les dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.

REFLEXION DE LOS MADRUGADORES

Aproximadamente una hora estuvimos meditando la Palabra del Señor ofrecida en este Evangelio, todos quisimos y pudimos comentar, bajo la dirección de nuestro hermano Diácono Fernando.

Resumiendo en general todos los aporte, con relación a la invitación que nos hace el Maestro a discernir entre la falsa y verdadera religiosidad, concluimos que las cosa pequeñas a nuestros ojos, son grande ante Dios. Cristo hizo una fuerte crítica la religiosidad de los escribas de su tiempo, ya que es ostentación exterior y vaciedad interior. Frente a su crítica implacable y dura se sitúa el elogio, sin reservas, a la viuda que tímidamente deposita una moneda en la colecta del templo.

Seguramente este Evangelio produce incomodidad a todos aquellos que utilizan la jerarquía o que se asumen como superiores frente a sus hermanos, como los que “les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos”. Nuestro Señor Jesús, es absolutamente claro, consecuente y coherente en todo, es así, como nos pide que seamos iguales y si predicamos algo practiquemos lo mismo, si hacemos lo contrario, le estamos haciendo un daño enorme a los que depositan su fe en nuestro Evangelio.

El señor se complace con todas las ofrendas que tienen un hermoso propósito. Pero el Señor acepta mucho más el corazón que las ofrendas. Jesús, nos hace ver que importa más el valor del sacrificio que el valor de lo que se ofrece. Es así, como Jesús no se ha fijado en la cantidad que se ofrece, él se ha fijado en el afecto, en el cariño, en la bondad con que se ofrece. A Jesús no le llama la atención que alguien de mucho de lo que tiene, a él le llama la atención lo que hacen las personas como la viuda, que dan todo lo que tienen y no lo que le sobra.

Si damos limosna haciendo ostentación y queremos llamar la atención, y buscar con esta actitud reconocimiento o alabanza, eso es un defecto. Pero si damos una limosna con verdadero espíritu de caridad y compasión, es una virtud. Sin embargo lo que más merito tiene, es el amor con que se ofrece, no la cantidad. Por lo que a Dios le vale más el corazón, no lo material.

 

NUESTRA MAÑANA CONTINUO CON:

ORACION DE LOS FIELES

Por nuestra intenciones. Cada uno elevo una plegaria según su necesidad.

ACCION DE GRACIAS

Señor queremos agradecerte y alabarte. Cada uno hizo su breve agradecimiento individual

PADRENUESTRO

Amado Padre, escucha nuestra oración que nos enseño tu Hijo Jesucristo

LA PAZ

Hermanos, nos vamos a unir con Cristo, hagámoslo dignamente y con paz entre nosotros, abracémonos fraternalmente.

COMUNION

ORACION DESPUES DE COMUNION

Te pedimos, Padre, que grabes en nuestros corazones los misterios de la verdadera fe, para que, reconociendo en el Hijo de María al que es verdadero Dios y verdadero hombre, seamos salvados por el poder de su resurrección y alcancemos la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor.

BENDICION FINAL

PEDIMOS A DIOS QUE NOS BENDIGA

CANTO FINAL

Canto de salida   (Todos juntos)   LA ALEGRIA DEL CAMINO

Ando buscando un camino, que sea como yo pienso

si tiene espinas no importa, todos lo vamos haciendo

si tiene espinas no importa, todos lo vamos haciendo.

La alegría del camino, limpiará mis sentimientos

pues María se hace reina, para todos los chilenos

quiero ver aquel camino, despejarlo con mis manos

y si al fin me acompañaras, como hermano me tendrás.

Al odio no lo queremos, no va por este sendero

pues los que fuimos extraños, en María somos hermanos.

Yo quiero ser como el fuego, para forjar el mañana

donde el milagro del trigo y el vino transforma el alma

donde el milagro del trigo y el vino transforma el alma

No cesemos en la lucha, nos enciende nuestra Alianza

a ser cimientos alegres, de una Iglesia renovada

a ser cimientos alegres, de una Iglesia renovada.

La alegría del camino, limpiará mis sentimientos

pues María se hace reina, para todos los chilenos

quiero ver aquel camino, despejarlo con mis manos

y si al fin me acompañaras, como hermano me tendrás.

 

Saliendo de la Capilla Monte Carmelo, Luis, Ricardo, Alejandro, Manuel, Francisco y Lucio

Las imágenes (la mayoría tomadas por Pedro) están algo difusas, pero solo son para testimoniar nuestra presencia

Alejandro, Ricardo y Fernando

Luis, Fco. Manuel y Lucio

Pedro, Alejandro y Ricardo

Ricardo, Manuel y Alejandro

En el desayuno, Pedro, Lucio, Francisco y Luis

De pie Fernando, sentados Alejandro, Lucio, Francisco y Luis.

MADRUGADORES “MONTE CARMELO”

Ñuñoa, Santiago de Chile

Sábado, 9 de Junio de 2007