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LAS GLORIAS DE MARÍA San Alfonso María de Ligorio SÚPLICA DEL AUTOR A JESÚS Y A MARÍA |
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ORACIÓN PIDIENDO LOS DONES DE DIOS Madre de misericordia, eres tan piadosa, tienes tan gran deseo de hacernos bien a los necesitados, y dejarnos contentos cuando te
suplicamos, que yo, el más infeliz de todos recurro a tu piedad para que me
otorgues lo que te pido. Busquen otros cuanto quieran, salud del cuerpo, riquezas y otros bienes de la tierra; Señora, yo vengo a pedirte lo que deseas ver en mí: Tú que fuiste tan humilde, dame humildad y
saber aceptar los desprecios. Tú, tan sufrida en los trabajos, hazme paciente en
las adversidades. Tú, tan llena de amor de Dios, obtenme el amor puro
y santo. Tú, todo caridad para el prójimo, consígueme caridad para con todos, y también para
los que me son adversos. Tú, del todo unida al divino querer, dame total
conformidad con lo que Dios dispone. Tú, la más santa entre las criaturas, hazme santo, María. Nunca te falta el amor, y todo me lo
puedes y quieres obtener. Sólo me puede impedir que yo reciba tu gracia, o mi olvido de suplicarte, o mi poca
confianza en tu intercesión. Pero el recurrir a ti, y el hacerlo con total confianza, tú misma me lo
tienes que otorgar. Estas dos gracias supremas, son las que ahora quiero y te pido, las que espero, con certeza, alcanzar por
ti, María, Madre y esperanza mía, mi amor, mi vida, mi refugio, mi ayudadora y
consoladora. Amén. |
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