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1) “ADORARÁS AL SEÑOR TU DIOS Y SÓLO A ÉL
DARÁS CULTO"
Tengo la impresión que uno los
mayores complacencias de algunas confesiones no católicas, es hacernos ver que
no respetamos el mandamiento entregado a Moisés (Dt 6,13) “A Yahvé tu Dios
temerás, a él le servirás, por su nombre jurarás. No vayáis en pos de otros
dioses, de los dioses de los pueblos que os rodean, porque un Dios celoso
es Yahvé tu Dios que está en medio de ti”, es decir “Adorarás al señor tu
Dios y sólo a él darás culto". Esto es algo que he venido escuchando
siempre, y por desconocimiento nos dicen en forma acusatoria, que adoramos
a María como si fuera una Diosa. Luego en
Éxodo (Ex 20,3) encontramos « Yo, Yahvé, soy tu Dios, que te he
sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti
otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo
que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo
que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les
darás.
2) ADORAMOS A DIOS Y CON ALEGRIA VENERAMOS
A MARIA
Parte de la ignorancia de
quienes gozan de acusarnos, nace por una parte el no saber distinguir entre
adorar y venerar, por otra parte comenten una falta de respeto y
consideración enorme con Dios, no tener una veneración es decir una máximo
respeto de su elegida para engendrar a su hijo Jesucristo, en especial, el
negar que María es Madre de Dios, por que si Jesucristo es Dios, y nació
del vientre de María, entonces por consiguiente ella es Madre de Dios.
De las tanta Lecturas Bíblicas
de las que gozamos en nuestra Fe y finalizamos diciendo es “Palabra de
Dios”, encontramos en Colosense 1, 15-19, que dice: “El es Imagen de Dios
invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas
todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las
invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades:
todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo
tiene en él su consistencia. El es también la Cabeza del Cuerpo, de la
Iglesia: El es el Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que
sea él el primero en todo, pues Dios tuvo a bien hacer residir en él toda
la Plenitud”., Y esta Palabra de Dios, ha sido amada por la Iglesia desde
su inicio, y no solo aceptando, sino que con el absolutamente
convencimiento divino en Dios Padre y en Jesucristo como dice la misma
lectura: Jesucristo es quien "es la imagen visible de Dios, que es
invisible". Y aún mas: “Pues ha sido juzgado digno de una gloria en
tanto superior a la de Moisés, en cuanto la dignidad del constructor de la
casa supera a la casa misma. Porque toda casa tiene su constructor; mas el
constructor del universo es Dios. Ciertamente, Moisés fue fiel en toda su
casa, como servidor, para atestiguar cuanto había de anunciarse, pero
Cristo lo fue como hijo, al frente de su propia casa, que somos nosotros,
si es que mantenemos la entereza y la gozosa satisfacción de la
esperanza. Por eso, como dice el
Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones (Hebreos 1, 3-7), porque:"El es el
resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es".
Por tanto, si aquellos
acusadores conociesen bien a nuestra Iglesia, fundada por Jesucristo ya
hace 2000 años, a diferencia de muchas otra Iglesias de reciente fundación
y dentro de los últimos 300 años, sabrían que solo a Dios adoramos y que a
nuestra Santísima Virgen María, la veneramos, porque es la santa mujer
elegida por Dios, nuestro Padre para que diera a luz a su hijo unigénito, y
tal como lo dice la lectura: “El ángel le dijo: « No temas, María, porque
has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a
luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será
llamado Hijo del Altísimo”, (Lc 1, 30-32) y La mujer dio a luz un Hijo
varón, el que ha de regir a todas las naciones (Apocalipsis 12, 5)
Seguimos leyendo y encontramos al ángel Gabriel enviado por
Dios diciendo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. (Lc 1,38),
mostrando de esta forma como Dios se fijado en ella de entre muchas mujeres
de aquel tiempo y le trae de parte de Dios un saludo de mucho ánimo y
deleite, “Alégrate”, estas colmada de Bendiciones, entonces si Dios,
nuestro Padre se fijado en ella, ¿con cuanta más razón no nos fijaremos
nosotros sus hijos?. Su propia prima Isabel, en cuanto la vio exclamando
con gran voz, dijo: “Bendita tú entre las mujeres” (Lc 1,42)
3) UNA VIRGEN DESPOSADA
La lectura Bíblica, dice: “a
una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el
nombre de la virgen era María. (Lc
1, 27)
Otro desconocimiento es el
sentido de la palabra desposada, que no significa en ningún caso casada, sino
que prometida. La tradición judía daba un período que llamaban desposorio o
compromiso matrimonial, período que podía durar de seis meses a un año.
Tiempo prudente para que el esposo construyera su casa y acondicionara su
campo o lugar de trabajo donde recibiría a su esposa. Durante ese tiempo la
desposada, es decir la novia y futura esposa vivía en la casa paterna del
novio, protegida por el papa de este, por tanto a las órdenes de su futuro
suegro mientras no se casara. Y ellos muy respetuoso del la Ley, velaban
porque esta promesa de matrimonio exigía completa fidelidad y cualquier
acto de infidelidad debía ser castigado tal como lo determina la Ley de
Moisés; en este caso la lapidación.
Entonces los Libros Sagrados,
inspirados por Dios y exentos de toda falsedad, pero no siempre leído o
interpretados orando con Dios, no dan a conocer quien era y como era la
vida de María y nos muestran con sencillez a una joven de raza Judía de
unos 15 años de edad, que vivía en el pequeño pueblo de Nazaret (Israel), y
estaba comprometida en matrimonio con José, descendiente del rey David.
4) JOSE UN HOMBRE JUSTO
“El origen de Jesús como Cristo
fue así: estando desposada María, su madre, con José, antes de que
conviviesen, se halló encinta por obra del Espíritu Santo. José, su esposo,
siendo justo y no queriendo denunciarla (o revelarlo), resolvió separarse
secretamente (Mt 1,18-19).”
Es así, como decimos que San
José es un hombre Justo, él esta convencido de la virtud de María, aunque
al principio se turbo porque no concia el misterio de la Encarnación,
entonces entre el convencimiento de la santidad de María, se encuentra
frente a un misterio que no le es fácil de comprender, y entre eso en un
momento decide dejar a María.
San José no conocía el misterio
obrado en María, pero Ella si lo conocía, y dejo que Dios mismo saliera en
defensa de su virtud y de esta forma luego sucedió.
San José fue un hombre
razonable, sensato, prudente y confiado con la justicia de Dios, y esta es
la santidad, el confió en Dios. Dice el canto el Salmo 34, 9, “Dichoso el
hombre que se refugia en el Señor”, y el canto el Salmo 84, 13, “Señor de
universos, feliz el hombre que confía en Ti”
El matrimonio de José con
María, tenía una misión importante, ser padre del hijo de María, por eso
decimos también que José es un "justo" elegido por Dios para esta
misión. Y Para Dios un hombre justo, es un hombre santo, y a los santos,
los consideramos venerables y en este santo encontramos un hombre natural,
obediente y de gran respeto. Este
humilde servidor, supo acoger en secreto este misterio de la acción
de Dios en María y él hizo lo que el ángel del Señor le había mandado,
recibir a su esposa, respetarla, cuidarla, acompañarla siempre, participar
del nacimiento del Hijo, a quien “puso por nombre Jesús" (Mt 1,24-25).
5) LAS VIRTUDES DE MARIA
María, “llena de gracias”, era
una joven de muchas virtudes, es decir de muchas moralidades, dignidades e
integra, tanto que el Señor se fijo en ella. Una de las grande virtudes de
María y tan olvidadas hoy efectuarla por los hombres, es la obediencia a
Dios, y ella lo demuestra acogiendo con intenso amor el mandato de Dios
diciendo: Señor; “hágase en mí según tu palabra”, (Lc 1, 38), y además ella
lo hace mostrando otra de la virtudes ejemplares frente de las personas que
aman a Dios, la humildad, pues ella responde: “He aquí la esclava del
Señor”; (Lc 1, 38)
6) EL MISTERIO DE LA CONCEPCIÓN
Y el ángel enviado por Dios le
dijo a María: “vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien
pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo,
y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa
de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.”
María muestra toda su pureza e
inocencia, y Dios le revela a los sencillos, a los pobres y humildes sus
misterios, entonces cuando María responde al ángel: « ¿Cómo será esto,
puesto que no conozco varón?, El ángel le respondió: “El Espíritu Santo
vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso
el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. (Lc 1, 34-35)
La concepción del Hijo de Dios,
es fruto del Espíritu Santo y el poder del Dios Altísimo, que descansó
sobre ella como una nube, del mismo modo cómo sucedía cuando Yahvé
descendía en la Tienda del Encuentro del Santuario, construido por Moisés
(Éxodo 40,35). Y es así como la Virgen María es llamada por los teólogos
como el “nuevo Santuario”.
7) LA POBREZA EN LA VIDA DE MARIA
María y José, eran pobres, José
vivía de su trabajo de carpintero, es decir labrando con sus manos esas
cosas que siempre se hacen con amor y con tanto cuidado. Pero a la vez José
era un hombre hijo de una familia de gran dignidad, leemos en el relato:
“Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando
que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar
siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su
ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea,
a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia
de David”, (Lc 2, 1). Y el mismo relato nos muestra su pobreza: Y sucedió
que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del
alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y
le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. (Lc 2,
6-7)
Otro de los relato que nos
muestran su humilde condición es cuando ellos van a presentar al niño Jesús
al templo: “Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos,
según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al
Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será
consagrado al Señor 24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o
dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. (Lc 2, 22-24)
En Levíticos, 12, 1-8, están
fijadas la obligaciones a las que se refieren, que cuando una mujer concibe
y da a luz a un hijo Varón, "Cuando se cumplan los Días de su Purificación,
por un hijo o por una hija, Llevará al sacerdote un cordero de un año para
el holocausto y luego agrega: “Pero si no tiene lo suficiente para un
cordero, traerá dos Tórtolas o dos pichones de paloma, el uno para el
holocausto” Y este es el caso de María, que además era pobre, por cuanto
llevo para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones.
8) MARIA Y JOSE, UNA RELACION DE AMOR CON
JESUS
Los Evangelios nos muestran con
mucha claridad la relación de amor de María con su único hijo, relación
desde la Misma Encarnación, durante su embarazo, durante el alumbramiento
de Jesús, la misma relación de amor de José, quien la cuida y la protege.
Como sabemos, según este relato
que hace san Mateo, los magos ya se habían regresado, cuando en el descanso
de José, padre de Jesús, en sueños recibe el mensaje del Ángel del Señor, y
le ordena que tome al Niño y a su esposa María y huyan a Egipto. La Sagrada
Familia, es decir, Jesús, María y su Esposo, José es el de menos dignidad,
pero a su vez el de mayor autoridad, el representa la cabeza de la familia,
por eso el Ángel se le aparece a él, y él es que da la orden de partir al
exilio y seguramente, San José se puso al frente de todo, especialmente al
frente de su familia, por tanto al frente de la marcha.
Otro motivo para admirar la
humildad y la obediencia, característica de san José, quien sabe
perfectamente quien es el Niño, el tiene mucha conciencia de quien es
María, el sabe, porque el Ángel se lo ha revelado, tiene a su cargo el
cuidado de Jesús y su Madre, responsabilidad que asume con gran amor. San
José, es modelo de obediencia, “Levántate, toma al niño y a su madre”, le
dice el Ángel, y él, no hace ningún cuestionamiento, no titubea y obedece
de inmediato. Así es, como José con
prontitud, sin esperar que amanezca, prepara la huida a Egipto, sale
entonces esa misma noche con su familia (Mt 2, 13-18)
Otro capitulo muy interesante,
es su angustia al encontrar después de tres días de desaparecido a Jesús de
doce años, sentado entre los doctores de la ley en el santuario de
Jerusalén (Lucas 2, 48), guardando todas estas cosas en su corazón (Lucas
2, 51).
Este fragmento del Evangelio
según San Lucas, invita a fijarse en varios puntos, donde se habla de las
costumbres de las familias judías en tiempos de Jesús, reflejadas en la
vida del matrimonio de San José y María Santísima, pero también invita a
reflexionar sobre como Jesús, hace ver que su prioridad es su Padre
celestial frente a la más que legítima angustia con que María y José
anduvieron tres días buscándolo a él, extraviado y hallado finalmente en el
templo.
En los primero versículos,
detalle muy importante a considerar, dice: Los padres de Jesús iban todos
los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Es decir, José y María
tenían por costumbre subir a estas fiestas de la Pascua, con este detalle,
se puede afirmar aún más la virginidad de María, como es lógico pensar, si
hubiese estado embarazada y con más hijos pequeños, no hubiese podido subir
cada año a Jerusalén, ya que habría tenido que cuidarse y su pequeños no le
hubiesen permitido hacerlo.
También los Evangelios nos
muestran otra parte importante de su relación con su único hijo, en el
comienzo del ministerio de Cristo cuando le pide que realice el milagro de
la conversión del agua en vino. La fidelidad a su Hijo en la bodas de Caná, al indicarle a los que estaban sirviendo el vino,
"Hagan todo lo que el les diga" (Juan 2,5); y en el Pentecostés,
cuando recibe el Espíritu Santo en forma de llamas de fuego, en compañía de
los once apóstoles, los parientes de Jesús y otras mujeres (Hechos 1,
12 14).
Y así María, acompaña a su hijo
hasta la cruz, con todo el dolor de toda buena madre, que sufre al ver a
Cristo clavado en la cruz lleno de heridas y golpes en todo el cuerpo (Juan
19, 25; Isaías 52, 13…“14), hasta el punto que era como si una espada le
traspasara su alma. Cumpliéndose así la profecía de Simeón, cuando el
pequeño Jesús fue presentado por sus padres en el templo de la Ciudad Santa
según la ley mosaica ( Lucas 2,22-35; Juan 19,31-34).
Y Con todo, clavado y
agonizando en la Cruz, a pesar del agotamiento físico y la cruel agonía en
el madero, su único hijo, el Hijo de Dios, antes de Morir sacó fuerzas
suficientes para encomendar el cuidado de su madre, a Juan, el discípulo
amado: “Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre,
María, mujer de Clopás, y María Magdalena. 26
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a
su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. “ 27 Luego dice al discípulo: “Ahí
tienes a tu madre.” Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
(Jn 19, 26-27)
Por cuanto nosotros los
católicos, tenemos muchos argumentos bíblicas, para reconocer que María es
la “madre del Señor” (Lucas 1,43), quien tomó la naturaleza humana al nacer
de su vientre para traer la salvación a toda la humanidad (Gálatas 4,4;
Filipenses 2,6-8). Como si fuera poco, la Santísima Virgen proclama que
todas las generaciones la llamarán “Bienaventurada» porque el Todopoderoso
ha hecho en ella grandes cosas” (Lucas 1,48 -49), por tanto son muchos los
motivos para venerar, y de rodillas admirar a la Santísima Virgen María
9) "TU MADRE Y TUS HERMANOS ESTÁN AHÍ
AFUERA Y QUIEREN HABLARTE".MT 12, 46-50
De este evangelio, nuestros
hermanos que profesan su fe a nuestro mismo Dios y a nuestro mismo Cristo
Jesús, buscan dar interpretación a nuestro modo de sentir la Palabra de
Dios, algo muy distinto. En efectos, con mucha insistencia buscan mostrar
que la Virgen María tuvo más hijos dándole otra explicación y no dejando en
claro cual es el verdadero sentido de la palabra hermano para los judíos.
Jesús estaba hablando a la
multitud, Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y
quieren hablarte. Ante la presencia de estos vínculos familiares, Jesús aprovecha
la oportunidad para dar una gran lección, señalando con la mano a sus
discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos, pues añadió: Porque
todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi
hermano, mi hermana y mi madre. No niega el amor a su madre ni a sus
familiares, y habla de esa otra gran familia cristiana. No queda atado al
solo amor humano de una familia. Hay otra familia espiritual a la que ama,
en un orden espiritual y sobrenatural, con amor más entrañable y profundo
que el amor humano con que se ama a la madre y a los hermanos.
Sin embargo, Jesús, es un hijo
ejemplar de María, la enaltece, la elogia, la alaba, la pone como ejemplo
total de mujer y de Madre, ella escucho la palabra divina, y dijo: "He
aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". (Lucas 1,
36-38), por eso Jesús dice: Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre
que está en el cielo, ésa es.. Mi madre. Una vez, estando hablando Jesús a
la gente, alzó la voz una mujer y dijo: “Dichoso el seno que te llevó y los
pechos que te criaron.” Y Jesús le respondió: “Dichosos más bien los que
escuchan la Palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11,27-28).No es tal vez María
la primera entre aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen? Sin
lugar a dudas, María es digna de bendición por el hecho de haber sido para
Jesús Madre según la carne, pero también y sobre todo porque ya en el
instante de la anunciación ha acogido la palabra de Dios, porque ha creído,
porque fue obediente a Dios, porque guardaba la palabra y la conservaba
cuidadosamente en su corazón. Esa es mi Madre nos Dice Jesús, ella es
modelo, María, amorosamente y obedientemente hizo la voluntad de su Padre,
nadie como ella fue tan fidelísima esclava del Señor, en la encarnación y en
cada momento de su vida.
Así es como también,
extendiendo sus brazos hacia sus discípulos dice estos son mis hermanos,
porque sus íntimos reconocen al seguir a Jesús quien es el único Padre, y
nos enseña que somos la gran familia de Dios.
Es así como hoy formamos la
gran familia cristiana, unidos por el parentesco espiritual.
Este es un reconocimiento de
nuestra fraterna unión con todos y nos invita a reflexionar como debemos
vivir como verdadera familia comprometidos al proyecto de la construcción
del Reino de Dios.
Esta es una invitación a ser
parte de la familia de Jesús, compartiendo nuestra vida con El, como buenos
hermanos, ayudándonos, siendo solidario, compartiendo las necesidades de
esta gran familia, apoyándonos, a vivir sin egoísmo, a compartir la misma
mesa, y a obedecer al mismo Padre.
Es infinita la bondad de
nuestro Hermano Jesús, ante todo los que hablaba, muestra su divina
inclinación a hacer el bien, como en todo y siempre dispuesto a señalar
cual es nuestro camino para el Reino, esto es, haciendo la voluntad del
Padre, y nos llama con dulzura, suavidad y amabilidad hermanos, para que
aprendamos a tratarnos como tal y para vivir unidos por el amor del Padre.
Hoy más que nunca, nos urge
comprender este llamado que nos hace Jesús, formamos una comunidad
cristiana, unidos por lazos de parentesco espiritual, unida entre sí por el
amor al Padre que esta en los cielos, y cumpliendo su voluntad, Porque todo
el que hace la voluntad de mi Padre, ése es mi hermano, Es así, como
debemos tener entre nosotros un trato de hermanos, viviendo fraternalmente,
con amor de hermanos, con gran respeto entre si, afectuosos y en comunión.
Cristo Jesús, María Santísima y san José, vivan en sus corazones
Muchas Bendiciones
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
Septiembre de 2008
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